Thursday, July 17, 2008
No estaba listo
Jamás estaré listo para nada, seguramente se reirán de mi por ser mas pueril e idealista a veces. Se que me miraran con asombro por muchas destrezas que tendré que realizar aunque no quiera. Me imagino cuando alguien me grite por despertar en un lugar que no debía o por molestar alguien que no me simpatizaba mucho.
Nunca estuve listo para perder a las personas que amaba, creo jamás estaré listo para cuando llegue alguien que realmente destroce mi pulso.
No puedo explicarles la felicidad que sentí cuando nacieron mis hermanos, saben uno tampoco esta listo para ser feliz.
Pero a pesar que no logremos las cosas, a pesar que nos duelan nuestros pasados o nos alegren nuestros premios, jamás estamos listos. Porque somos idiotas, así debemos disfrutar con el mañana que llega a cada segundo, no debemos planificar tanto, ni hacer meticulosas operaciones matemáticas, ni esperar la eternidad sujetos de una mano (debemos ir a buscarla). Saber que nada de lo que hagamos o digamos cambiara las cosas, que cada vez que disfrutemos la vida, a los que amamos y, porqué no, a los que odiamos, nos daran algo divertido con que seguir casi sin ver.
Sí estas confundido porque te gusta alguien díselo; si no crees lograr algo, inténtalo y luego hablamos; si no puedes llorar ve una película triste y llora; tomate un día y ayuda a un anciano; no leas todas las noticias, también has las tuyas.
No estaba listo, para la muerte de una de las mujeres más importantes de mi vida. No lo estaré nunca, seguramente gracias a eso la lloraré a ella el resto de mi vida y a otros que pasaron o como a los que pasarán. Pero si no estaba listo para decirlo, ahora lo digo asumiendo el error, la extraño. No estoy listo para seguir viviendo, pero lo haré… porque me gusta arriesgarme.
Se que no estabas lista o listo para leerme, ni yo para escribirte. Ni mucho menos para llorar sobre el teclado. Pero tiremos los dados esperando lo mejor.
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Saben, siendo sincero, no guardo rencor contra nadie... increible pero cierto
Texto compulsivo, directo de las reflexiones solitarias de mi cama.
hasta pronto
Monday, July 14, 2008
La parca nº2
-Hueon, tenemos prueba ¿sabias?-
-Sí, de mate-
-Puta la huea no estudie nada-
-Te va ir bien, no esta difícil-
-Puta me voy a echar el año-
-Ya yo te ayudo, siéntate acá- Daniel nunca sabe muy bien donde esta parado, pero es agradable, quizás es el único del curso quien me agrada realmente. No es que el resto no me simpatice, el problema es que yo no les simpatizo, siento que me tienen lastima. Soy un espejo para ellos, al verme sienten el terror de perder a sus padres y la desesperación de aceptar la realidad, conmigo se acaban las esperanzas y anhelos infantiles, parten a ser adultos. Daniel es el único que me trata como un loco más, hasta a veces trata de usarme en cosas pendejas, como comprar algunas cosas o darle una mano en alguna prueba, de hecho cosas sin mayor importancia.
Ese día después de la prueba nos fuimos caminando por Serrano. Nos compramos unas sopaipillas con mostaza. Nos quedamos en el parque Almagro hablando de juegos. Al rato se larga a la casa, pero le digo que me quiero quedar un rato ahí.
Miraba el cielo, la casa se siente sola, prefiero los lugares con gente, así descanso de todo un rato.
Después de un rato se me sienta una niña al lado mió, era muy linda.
-¿Disculpa?-
-Sí-respondo golpeadito
-Tienes hora- me sonríe
-Sí, son las un cuarto para las ocho- trato de relajarme
-¿Qué edad tienes?-
-12 y tú- le digo casi compulsivamente
-14-
-Te ves más niña- digo sin pensar, se queda callada, pienso que ya la embarre desde que murieron mis padres solo hablo con Daniel, así que he perdido la práctica.
-Es… la ilusión, quieres caminar un poco por acá- asiento con la cabeza, avanzamos por al lado de una estatua y unas piedras que no puedo entender que hacen ahí. Ella camina callada a mi lado, sin expresión alguna en el rostro y me pregunto que pensará, lo extraño de esto.
Después de un rato, me toma la mano, siento cosas en el estomago permanezco callado. Ya estaba oscuro, me lleva por una calle antes de entrar en un edificio me pregunta “¿Quieres ser un hombre?”, bajo la cabeza y lo pienso por un segundo, le devuelvo la mirada y le sonrió.
Antes que pudiera digerir todo lo que me sucedía estaba subiendo unas escaleras, con murallas roñosas, habitaciones infestadas de vagos.
Abre una puerta sin numeración, me mete y me da un abrazo. Mi corazón latía tan rápido que parecía un zumbido, mis manos tiritaban. Ella me pide que la espere. Me senté en un roñoso sillón, comencé a recuperar el aire, me sentía emocionado y excitado. Para recuperar un poco de compostura, ojeo un viejo diario que estaba encima de la mesa, su titular era “Macabro asesinato bajo puente capitalino”, en ese momento entra la niña, vestida de negro.
-Tranquilo, no te va a pasar nada si me haces caso, sígueme- de pronto toda mi emoción se volvió miedo, me sometí a ella.
Entramos al baño donde había un hombre tirado en la tina. Un hombre gordo, grande, hediondo y viejo. Tenía los ojos abiertos, pero estaba extrañamente quieto.
-No se puede mover- me dijo
-¿Qué es esto? ¿Por qué estas vestida así?- le pregunte muy suavemente
-Tranquilo no te va a pasar nada- parecía poseída- Este hombre es un pederasta, ha violado niños desde hace varios años, pero hoy va a pagar. ¿Qué hora es?-
-Son las diez y cuarto-
-Perfecto, quedan como cinco minutos- saco de su sotana negra una especie de navaja encorvada, como un garfio. Me eche para atrás. Se puso su capuchón y pregunto con una voz raspeada que hora es. D…i…e…z…y…vein…te. Se escucha una pequeña risa, y entierra el garfio entre los genitales del hombre, sus ojos casi se desorbitan, solo en esa mirada había más dolor que cualquiera allá visto antes en mi vida. Sus ojos anhelaban gritar.
Ella se puso sobre el hombre, empezó a decir “Así se sintieron los niños que tú partiste, inmovilizados por tu mórbido cuerpo y tu placer despreciable”, sus intestinos caían al lado de la bañera. Desprendían vapor, seguro que empezaba hacer frió.
Dejo la cuchilla ensartada en la boca de su estomago.
-Qué hora es- me quedo mudo- QUÉ HORA ES!-
-Las veinte para las once- apenas sale mi voz
-Bien, acércate él te quiere decir algo- me quedo inmóvil –Acércate, no le queda mucho- me acerco lentamente, el viejo parece querer decir algo y apenas se escucha un “perdón”, miró a la chica y ella me hace un ademán con la mano
-Esta bien, te perdono- se desvanece en una convulsión
-Niño, mejor que te vayas ya- me empecé a mover lentamente, de a poco empezar asimilar bien todo lo que había acontecido. Estaba saliendo del baño, ella pregunta:
-Antes que te vayas ¿cómo te llamas?- la miró con ojos a punto de quebrarse en un llanto, de pronto la perdida de mis padres se hizo real y la sensación fue como mis viseras quisieran huir de mí, ante ese golpe, le respondo:
-Me llamo Daniel, solo Daniel-
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Tan tan
tratando de continuar con el hilo
hasta pronto
La parca nº1
Estaba hediondo y muy helado, la mujer tiritaba en la patrulla. Su expresión de miedo estaba grabada en sus lagrimas congelas por el rimen en sus mejillas.
-Señor Villarroel-
-¿Me vas a explicar que paso acá?- le respondí al cabo
-Es difícil definirlo, los cuerpos están irreconocibles y la mujer no quiere levantar cargos-
-Déjame hablar con ella-
Le di otro café a la mujer.
-¿Estás mejor?-
-S…i….sí-
-¿Puedes decirme que pasó?-
-Un milagro- dijo mientras apretaba el vaso y el café le quemaba las manos. Se las limpie con rapidez
- Tranquila, ¿Alguien te hizo algo?-
-Casi…- suspiro y empezó a relajarse-… yo fui la culpable-
-¿Cómo niña?- era imposible lo que me decía esta chica no tenía más de 18, de contextura delgada
-Yo le dije- parece que finalmente estaba dando con algo
-¿A quién le dijiste?-
-A la muerte- me tape la boca un segundo y la miré de reojo, ya me estaba cansando, me habían sacado a las 4am de la cama y tuve que recorrer medio santiago, para que una niña me diga que la muerte es culpable de descuartizar 3 hueones
-Niña, de verdad me estoy cansando, por favor cuéntame que paso-
-Enserio, me han tratado como loca, toda la noche. Pero es cierto, me trataron de violar… sabe que es sentir un hombre metiéndose dentro suyo, suplicar ayuda… QUE SE RÍAN DE USTED, QUE LES SUPLIQUE… TE PATEAN PARA QUE TE CALLES!!- su grito me hizo recobrar paciencia
-Tranquila, pero ¿Estas bien?-
-Sí, casi lo logran si no fuera por eso-
-¿Eso?-
-Eso, él, no se que será, solo que estoy agradecida-
-Pero… ¿Tú me dijiste que fue tu culpa?-
-Lo es-
-Cuéntame, entonces como sucedió-
-Había salido de la pega, era tarde como las dos o tres de la mañana. Estaba cruzando el puente arzobispo, cuando tres tipos me acorralaron. Traté de evitarlos, pero estaban ebrios y me afirmaron, me bajaron a un costado del río. El olor me ahogaba. Un tipo decía “métesela, métesela”, yo gritaba por ayuda y el otro, me puso la cuchilla en la mejilla y dijo “tranquila, que puedes perder más que tus calzones”. Cuando el tipo estaba a punto de tomarme, llego una sombra.
-¿Qué están haciendo?- dijo en una voz muy tétrica-
-¿Cómo era ese tipo que llego?-
-No lo sé, tenía una especie de túnica negra y no le permitía ver la cara- al ver su cara, sentí que mentía
-Continúa con tu historia-
-Los hombres lo ignoraron como si no estuviera ahí, pero no espero respuesta y se tiro contra el que me había puesto la navaja en la cara. De la impresión el que estaba encima mió, salió. Corrí hasta un pilar del puente me tiré al piso y comencé a vomitar. Cuando volví a ver, los hombres estaban en el piso. Aún sin poder ver su cara, sentí que me miraba, le pedí que no me hiciera daño. Se escucho una risa, después me pregunto “A ellos, ¿no quieres que le haga daño?”… yo… yo… llorando le dije que los matara. Su risa fue más profunda, me dijo “lo haré, pero tendrás que verlos, sino también te iras con ellos”.
De su sotana saco una especie de hacha, comenzó la carniceria…- Estaba a punto de las lagrimas otra vez, así que le di un abrazo. Llame al cabo y le dije que la llevaran al hospital para un chequeo médico, después un chequeo psicológico.
Camine hasta una banca cercana, me puse a fumar un cigarro, aunque sea una declaración ridícula no deja de ser interesante. Solo espero que no este loca. Cuando me terminé mi cigarrillo, me levanté del asiento un leve olor azufre y escucho relinchar un caballo, me doy vuelta a ver y a lo lejos se desvanece una sombra entre las sombras de Santiago.
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ashus... saben, entrare a creerle más lo que me dice mi abuelo... parece que no es todo chiva
hasta pronto
Saturday, July 12, 2008
Vertices
Los espasmos de la vida vienen en distintas formas y en lugares inesperados. ¿Los bebes ansiaran nacer? Entonces el llanto de bienvenida es un divertido montaje para culpar a los padres que yo no quiero estar acá, pero si me lo preguntas, yo creo que no ansían nada, de hecho disfrutan sus 36 semanas al lado de la mujer más importante de sus vidas.
Ahora la primera vez que lloramos de amor, será que realmente buscábamos eso o simplemente nos justificamos en un diario “debe ser, lo que es”, más triste aún lo justificamos con un karma. La primera vez que lloramos de amor, lo hacemos de corazón, por raro que sea es la primera vez que entendemos que la vida no es solo respirar, curiosamente volvemos a nacer otra vez, en un espasmo de llanto y lamento.
Aunque algunos le encantaría acelerar procesos para evitar el dolor, para crecer sin un llanto desgarrador. Otro momento que nos obliga avanzar en la vida, es la perdida del primer ser querido, a causa de muerte; cuando perdemos una pareja o ser amado por alguna decisión estupida, es más bien un llanto caprichoso, es importante es abrir los ojos; en la perdida, en depositar los resto de una persona bajo
Pero el punto es cuando debes entender el proceso, antes que el proceso te destruya a ti. No me es gracioso comprender la vida de alguno como un cúmulo de situaciones desagradables, hace algún tiempo leí la biografía de Quiroga, en la plana que relataba su vida por cantidad cuantiosas de situaciones horribles, lo que se lee de Borges no es muy atractivo a su carismática personalidad y Neruda que se comprende en su egocentrismo. Finalmente cual era su proceso, si te me respondes con sinceridad ¿qué es tu vida? Podrás decirme que te sientes pleno, aún así seguirás creciendo, no te conformaras con la comodidad que te otorga el momento.
Se que es un mensaje trillado, pero comienzo a comprender el sentido de cada espasmo, de cada vez que tomas la vida del cuello y chillas con ella. Cada proceso tiene un objetivo, tiene un valor diferente.
Aunque comprendamos el proceso tampoco sabemos activarlo, supongo que quien presiona el botón es el destino, Dios o la suerte; realmente creo que no es lo importante, tampoco podemos apoderarnos de este, no es el objetivo.
Pero vale la pena volver a llorar, dejar de escuchar el mundo, sentir solamente el chillido de tu persona apegándose a su dolor, para entender que debemos dejarlo circular. Como el dolor nos deja una marca de la cual no podemos olvidar, no debemos hacerlo.
Quizás cuando estés listo a decidir, ya no sea necesario el espasmo. Le dejemos ese regalo a quien continué con un breve recuerdo de nosotros.
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Pensando y pensado, me quedo en ti 10 minutos más... aunque este todo en un viejo viernes...
Wednesday, July 09, 2008
El primer encuentro
El primer impacto llego justo en mi espalda, me hizo girar en 180º y luego vino el segundo que fue más agresivo, respondí instintivamente en impulsarme con el codo, vi un niño que me hizo recuperar la compostura. Aún así no tenía la fuerza de detener el impacto de una micro a 60kilometros por hora, así que giré violentamente contra un muro, donde una señora me atajo.
Seguí caminando sin ver atrás, con una fuerza que no se siente salvo cuando estas a punto de morir. Se acerca mi amiga me toca el hombro y me pregunta si estaba bien, solo me hecho a reír mientras afirmó mi codo.
Me obliga a detenerme y levantarme la manga de la camisa, tenía un corte e indicios de una inflamación.
Al rato me sigue mirando con cara de “¿Cómo?”, es claro que no muy seguido te impacta una micro y solo te deja un codo mal tratado, la gente suele morir o quedar en
Para que se quedara tranquila la encamine en la micro; en ese momento se quebró la realidad; Al frente mió había un hombre saltando en un pie, nos detenemos un segundo y el observa que me froto el codo izquierdo y yo veo su calcetín a rayas con el pie revoloteando como si fuera una pequeña cola, el me desaprueba en gesto verbal que me frote el codo y se va brincando, me pregunto cuanto le costarían las muletas.
Llegamos a la micro y deje a mi amiga. Me sumergí en el metro de santiago, impregnado de cientos de ideas de búsqueda, increíble que las ventanas de los vagones nos digan tanto.
Han pasado casi 7 años de la fecha, pero sabes, cuando me golpeo la micro tu estabas ahí. Todo el día estuviste a mi lado. Dandome emociones y reconocimientos diferentes, solo para que aligerara el dolor, es muy probable que si no te habría visto (porque me trataron de loco cuando conté que detuve mi giro para proteger a un niño… que nunca estuvo) yo habría terminado bajo una rueda. Tendríamos que haber esperado toda una vida mi pequeño.
-¿Daniel?- preguntó la enfermera
-Sí-
-Debo llevarme al niño- se lo pase con el cuidado y la devoción de un pequeño héroe
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Sí, el mundo atenta contra mí
volviendo a escribir
hasta pronto
Wednesday, May 21, 2008
Me reí de mí una vez más
Me reí de mí una vez más, se que no soy el más apropiado para hacerlo.
En la sala las sombras se formaron en un cuerpo, me observaba mientras caía victima de mi delirio.
Las sillas galopaban por el techo, mientras lloraba mis penas y a la vez reía de ellas. La sombra cantaba, creo que sonaba como a un interludio de un soneto que escribí cuando estaba ocioso… hasta los seres supraterrenales no respetan los derechos de autor.
No me agrada quejarme, pero sentía como vomitaba mis órganos y luego mis deseos, que eran como clavos; nada de esto es real, es solo una mala canción.
La sombra se comía todo lo que salía de mí, de pronto tomo forma y era como yo. Quizás él estuviera más drogado que yo. Su sonrisa blanca, aunque su cara estaba llena de un silencio rojo y sus manos de un sabroso azul.
-¿A dónde vas?- y me beso, pensé que podría ser gay, pero era yo… así solo era ego, vil y puro asqueroso ego -¿A dónde vas?-
-No sé- mientras lo alejaba de mí
-¿A dónde vas?-
-hueón que no lo sé-
-Yo sí- se empezó a drenar por el agujero de la jeringa y me lo inyecte, sentía como se creaban mis órganos otra vez, quizás Adán sintió esto cuando crearon a Eva de su costilla.
Toque mi frente sentía un agujero y podía tocar mi cerebro, que se sentía como matar los problemas con olvido.
Luego todo se volvió oscuro.
Despierto en medio de un desierto, en una tina de hielos y veo una cicatriz en torso. Me vuelvo a reír de todo, porque mis riñones casi no funcionan y ya estaba incompleto antes de comenzar este viaje.
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me ha costado escribir estas ultimas semanas, asi que no he tenido muy buenas ideas
este texto lo escribi hace un mes o un poco mas atras
hasta pronto
pd: tratare de buscar y encontrar un motivo para escribir un poco mas
Monday, March 24, 2008
Azufre cap.3
Culpa incompleta
Esta semana fue horrible. No hubo día que no llegara tarde a la pega, el olor a ron se me podía sentir a cuadras de distancia y volví a golpear a mi secretaría (que mierda) esta realmente me agradaba.
Desde la última noche que lo vi, solo he tenido pesadillas y lo que duermo es por estar ebrio.
Así es la vida de alguien que tiene deudas, de los pobretones de la masa, trabajamos solo para cubrir los intereses. Aunque te esfuerces, sabes que estas cagado hasta el cogote y solo te alcanza para nada.
-Señor-
-¿Si?- miré a la nueva secretaria con desprecio. Pienso “no sabe tocar las puertas o eso no se lo enseñaran en el instituto”
-Lo vienen a ver-
-Apúrate ¿quién?- su cara de puta barata me hostiga
-Un párroco-
-Dile que no tengo limosna. La próxima vez toca la puerta- me doy media vuelta-¡Vete!-
Miré por la ventana y veo como la gente corre en sus miserables vidas, tratando de alcanzar algo de satisfacción. Creando oportunidades, donde solo debe haber resignación.
Estamos a finales de mes, los plazos se cierran y la desesperación esta en el aire, por darse la oportunidad de tratar de ser feliz o mejorar, te quedas colgado, en el mejor de los casos lo cubres, pero tu victoria te hace caer en otra tentación.
¿Por qué esta oficina es tan grande? ¿Para qué? Es para decirte, mírame soy mejor que tú, tengo más espacio para revolcarme en mi mierda. ¿Por qué debe estar tan alto? Para refregarte en la cara que te podemos pisar.
Que dolor de cabeza, aún todo me da vueltas.
-¿Te afectó?- me doy vuelta, ahí esta con su facciones rígidas y su pelo largo tomado –No pensé que fueras tan sensible, ya saben lo que dicen debajo de ti-
-El que vendió a su padre- murmuré
-Que bien, por lo menos sabes que reputación tienes… más vale que la cuides- toma el control de la televisión y pone el canal de noticias.
“Anoche se encuentra cura mutilado en una iglesia céntrica. Se investigan las causas, se presume que fue por venganza, por la intensidad del crimen.
También se cree fue un robo.
Actualmente la policía no tiene pistas concretas.”
-No encontraran pruebas, fue suicidio- lo miré de reojo-el hizo el trato por ser un hombre más puro, que nunca pecara, pero tus deseos te devoran jajaja-
-No creo que te importe ¿a que has venido?-
-Hijo mio, con esa facha tiras para abajo la imagen de mi empresa. Así que quiero que te arregles y descanses. Te doy el día-
-¿Cuál fue mi trato?- escuchó como se cierra la puerta
“En otras noticias, el candidato a
Reconocí a la niña, Ariel.
Bajo a tomar un taxi.
-Sr. Oxman, necesito hablar con usted-
-¿Quién es usted?- veo la sotana, un cura de tantos
-Un amigo-
-Si lo fuera lo conocería- le sonrió
-Lo quiero ayudar-
-Tome “amigo”- le doy unas lucas-vaya donde lo necesiten-
Me subo a un taxi, mientras doy indicaciones para volver a casa. En una calle que ni recuerdo el nombre, la veo. Le digo al taxista que se detenga (a veces creo que me gusta sufrir). La miró mientras camina de la mano de su marido, la única mujer que me hizo sentir pleno, allá va enamorada de quien sabe que papanatas.
En mi departamento, me tiro en mi sofá y me duermo, al fin.
Me despierta el timbre de la puerta. Sino contesto se irá, aparte quiero comer y ducharme.
Tengo una imagen que dar, quien confiaría en un hombre sucio y demacrado.
Pasan diez minutos y vuelve a sonar el timbre, ya se irá me repito.
El timbre sonando por cinco minutos es mucho más de lo que puedo aguantar.
Abro la puerta:
-¡¿QUÉ LE PASA? NO ENTIENDE CUANDO ALGUIEN NO QUIERE ATENDERLO!- libero el estrés
-Sabía que estaba adentro, es un caballero muy escurridizo- lo reconozco, el cura que me pilló tomando el taxi
-¿Qué hace aquí? Váyase a su iglesia y no me joda- le sonrió cínicamente
-Aunque lo quisiera hacer, no puedo- le cierro la puerta en la cara, pero no alcancé su pie la bloquea –si tan solo son unas preguntas, no le llevará más de unos minutos-
-Luego se largará y no volverá a tocar ese timbre-
-Se lo prometo-
-Adelante, terminemos esto-
-Usted desde hace algunos años ha estado involucrado directamente e indirectamente con sicópatas de toda clase ¿eso le ha afectado mentalmente?-
-Un poco-
-¿Cree que hay algo después de la vida?-
-No- y me digo en mi interior, lo sé
-¿Ha tenido vínculos sentimentales con alguna victima o victimario?-
-Puede ser, sabe que esto va para ningún lado, ¡lárguese!-
-Tiene razón, tome mi tarjeta- la cojo
-Hasta pronto- entro al departamento y veo la tarjeta, “Detective Privado” el logotipo era una mano con un ojo. Salgo al pasillo y le grito:
-Hey amigo, ¿si es detective porque la sotana?-
-Tuve una fiesta de disfraces anoche-
-¿Por qué no dijo quien era?-
-Nunca se detuvo a preguntar… por cierto… no creo que sea culpable. Sé que participo, pero no de buena gana- y se subió al ascensor.
Tiré la tarjeta por ahí y me di una ducha.
De pronto se nublo y la lluvia comenzó a caer.
En el edificio del frente una gigantografía de Peronard besando la frente de Ariel, el eslogan “Por una nueva oportunidad para todos. Peronard Presidente”.
Me sentí profundamente triste, me dije “las oportunidades nos condenan”.
Encendí un cigarro que llevaba escrito culpa, al quemarse, ya tenía una oportunidad para no recordar nada de los últimos años.
Esa noche dormí en el piso, con la tenue luz de Ariel.
Sunday, March 23, 2008
Azufre cap.2
El arrepentimiento
Siempre al anochecer se me retuercen las tripas, un miedo asqueroso recorre mi cuerpo. A veces creo que es mi herencia, por la mismísima mierda claro que lo es. Pero no viene al caso rechazarla, no es solo mi pellejo el que se juega en esta pega.
Han pasado algunas semanas del último contrato que entregue -se mostró satisfecho-. Durante los primeros días me recompensó, que buena noche me pase con la secretaría del piso de abajo.
Hasta pude dormir y olvidar todo, un par días. Puede recordar aquellos días que iba a la facultad y una cerveza inocente con amigos. Algún coqueteo infantil y un beso tierno para cerrar la noche o darle un inició en otro lado. Días aquellos, todo tan tranquilo, solo han pasado diez años, pero se sienten como un siglo de guerra.
-Tan meditabundo que estas esta noche- miró sentado en mi bar. Abro la ventana y salgo a fumar – ¿No me invitaras nada?- mi familia nunca fue buena para la indirectas –vamos hijo, ¿no le invitaras una copa a este viejo?- me acercó al bar y sirvo un vaso de cerveza negra y se lo dejo encima
-Toma, anciano de mierda- veo como sus dedos atraviesan el vaso -¿Parece que olvidas que estas muerto?-
-No es que la vaya a beber, es para ser amable- lo miré de reojo y me tomé la cerveza
-¿Amable?-
-Sí, como lo que te enseñe cuando eras niño-
-Tú no me enseñaste nada, dejaste a mi viejo a su suerte y nos apadrinaste cuando estabas en tu lecho de muerte, quizás para expiar tus culpas-
-Vamos, nunca me arrepentí de nada-
-Deberías hacerlo-
-¿Para?-
El viejo de mierda tenía razón, estaba muerto y no sirve el arrepentimiento de nada después de vivo. Pero si estaba en mi casa, es que la cuota se estaba acabando y tenía que salir a cerrar un trato; nunca los he hecho enojar, pero me imagino que nada bueno saldrá de eso.
Recuerdo por un segundo, que sí sé que harán, ya lo he visto y el miedo me paraliza un momento.
Tomó mi gabardina negra y mi cajetilla de cigarros, le digo al viejo:
-Vete-
Camino por santiago, el frió me hace sentir viejo. Es una noche tranquila, parece que la gente se siente cansada, pero satisfecha.
¡UNA MIERDA! De pronto todos se vuelven altruistas, que paso con lo que dice los diarios ¿Dónde están los asesinos, violadores y políticos de turno?
Camino durante unas horas, hasta que la luna se ve enorme y me dan ganas de mear. Me paro al lado de una iglesia, mientras meo siento un poco de hedor, quizás sea mi orina.
Luego lo distingo, definitivamente no es mi meado. No es tan grande como el del otro día, pero parece ser lo suficientemente pasoso.
Busco por donde entrar, odio que la suerte me las deje tan fáciles, la puerta está sin seguro.
Entro y veo a Jesucristo colgado de su cruz, contemplando el cielo. Supongo que si ir al cielo es tan fácil como colgarse de una cruz y esperar que te desangres, lo haría. Aunque todo el mundo sabe que tenía pituto, hijo del jefe, claro que iba entrar.
Las luces apagadas, pero la luna se encarga de dejarlo todo blanco para que no tropieces con nada. Camino al altar, le ofrezco un cigarro y pienso claro que no lo va aceptar tiene las manos ocupadas. Me estoy volviendo loco.
Vuelvo a mí, sigo el hedor, detrás de la cruz hay una puerta, a medio cerrar y de ahí venía el olor. Me asomo tímidamente y veo a un cura montándose una pequeña fiesta allá dentro.
Meto las manos al bolsillo y están los papeles, como siempre.
Reviso el nombre “Ariel”, que raro esta vez me lo dieron sin apellido. Pero bueno el curita, terminara haciendo confesiones en otro lado.
Me siento en una banca y espero un rato, me fumo unos cuantos cigarros.
La hediondez invade la sala, pero esta vez había algo diferente en la peste. Me paro y apago mi cigarro a medias. Se asoma una sombra.
-Hola Ariel-
-¿Qué?- es una voz femenina
-Ese tu nombre o ¿me equivoco?- logró verla, es una niña catorce años a lo mucho
-¿Usted que hace aquí?-
-Tú haces algunas cosas, que para algunas personas son muy interesantes. A ellos le agradaría que continuaras en eso-
-Señor no le entiendo- educada la niña
-Ven acompáñame- miré la hora, son las 2am-vamos a caminar y te explico-
No dijo nada y me siguió, esa noche el olor me molestaba un poco más de lo normal. Caminamos por callejones que no pasaba un alma, en cada esquina que doblabas pensaba que mi vida me costaría la billetera.
Finalmente llegamos a una plaza.
-¿Fumas?- le pregunto
-Sí déme uno-
-Ariel, sé que no haces cosas buenas, pero en este mundo las personas no son buenas. Yo te ofrezco mejorar tu vida, pero debes seguir en que estas- respiro hondo, mis propias palabras me dan asco… pero quién me culparía, soy yo o ella-Estarás mejor, te lo aseguro- me sonríe y se acurruca. Mierda, me voy poniendo blandengue.
-Nadie nunca se preocupa por mí de verdad. Sí realmente soy importante, firmo donde quiera-
Dudo un segundo, pero saco el lápiz y el contrato. Que lo firme rápido, que me voy arrepentir.
Lo firma, el lápiz saca su garras y le roba un poco de sangre para la tinta. Le duele lo veo en sus ojos.
Le dejo plata y me despido de un beso (soy una mierda).
Empiezo a caminar, la miró por última vez y me digo “Roberto es una niña como has podido” apreté el contrato “Quizás si lo rompes la salv…” sonrío y mis ojos se inundan de un tristeza muerta.
Tomo un taxi y me largo a mi departamento, en el auto lo distingo, el hedor aparte. Como había sido tan tonto, era olor a muerte, esa niña estaba presionada por algo. Quizás se me arrancaron unas lágrimas en ese taxi, pero no estoy seguro.
Llegue al departamento, estaba vació. Saque del bar una botella ron.
Me senté en sofá.
-¿No me darás un trago?-
-Pensé que abajo tenían mejores licores-
-Pero siempre vale la pena tomarse un trago con un amigo-
-No soy tu amigo-
-¿Lo tienes?-
-Sí… pero antes-
-¿Qué? ¿Me darás un discurso de moralidad?-
-No… ¿porqué la niña y no el cura?- doy un trago largo, siento como el ron me quema la garganta -¿No habría sido mejor el cura? ¿Ustedes quieren el escarmiento publico? Se alimentan de eso-
-En parte sí, en parte no. Es muy complicado. Pero veo que te conmovió, ni con tu padre te pusiste así-
-TU NO SABES NADA DE ESO-
-Cuando te pones bravo… que delicia- maldito afeminado, cada vez que se pone así me da asco
-Cuéntame, ¿por qué la niña?-
-Fácil mi querido Roberto, ella ahora esta embarazada y tiene sida. Esto se descubrirá en unos meses más, pero ella vivirá bien. Pero su beso de muerte arrastrara más a la desesperación que un escándalo de unos meses- sonríe y siento miedo –el cura siempre fue nuestro-
Saco el contrato del bolsillo de la gabardina y se lo tiro a la cara. El muy maldito lo coge en el aire y desaparece como una boluta de humo en el techo.
Me pongo a llorar por esa niña… se lo que le había hecho y solo quería cariño… lloro por saber que estoy vivo y no me puedo arrepentir.
Saturday, March 22, 2008
Azufre cap.1
Estaba sentado, aún no podía reconocer bien quien era, pero el olor era insoportable así que debía haber uno grande acá dentro.
Le pedí un corto de tequila al camarero, quien sabe como terminaría la noche. Abro mi última cajetilla, se me acerca una mujer.
-Dame uno- la miré de reojo mientras encendía uno
-¿Cuánto me cuesta?-
-Nada- me sonrió y saco un cigarrillo-por ahora… nada-
-¿Qué edad tienes?-
-24, pero si quieres soy más joven o más vieja, tu decides-
-Toma- le metí unas lucas en el escote
Esta noche no, me repetía, sabía muy bien a lo que había venido.
El olor aún era demasiado fuerte y ese cabaret encerrado no te permitía reconocer de donde venía el olor. Pedí otro tequila.
Pasaron unas horas y lo sentí, el alivio. Recién había salido, quizás este a tiempo de encontrarlo, no son difíciles de hallar, pero este era uno de los grandes.
Afuera habían tres mujeres y dos hombres. La suerte me favorece, una de las mujeres le pega otra, mientras la otra ayuda a uno de los hombres a caminar. Me acerqué.
-Amigo ¿necesita ayuda?- entre el balbuceo del ebrio, el otro hombre se retiraba lentamente, y el olor se iba con él.
Lo seguí unos minutos, a la distancia necesaria para que pudiera obrar en libertad. Se metía por unos callejones, atestados de ebrios, la juventud de hoy en día debía conocer la mesura.
Llegamos a un callejón cerrado, en una esquina un motón de ebrios y en la otra basura, estaba ensimismado, no se dio cuenta que me quede sentado en la entrada del callejón.
Revisaba los ebrios en busca de algo, ¿un ladrón? No ese hedor no proviene de un ladrón él es algo más.
Da con su cometido, de entre los cuerpos inconcientes por el licor, lo encuentra. Un niño, quince años a lo mucho, pero la juventud de hoy en día crece y envejece más rápido.
Lo mira y le acaricia el pelo, ¿un violador? Podría ser, pero cuando sentí su hedor esa tarde en la comisaría se me encresparon los pelos de la nariz. Si habría podido saber cual de todos los que soltaron en la tarde, ya pude haber cerrado el trato y estar en mi sofá o haberme tirado a la puta del bar.
Los años en este trabajo, me habían vuelto un morboso. Así que el hombre bajo los pantalones del niño y empezó acariciarle las piernas, se notaba desesperado, el chico aún muy dormido como para reaccionar.
Sí, una violación, más cariñoso de lo que pensé. Hasta que empezó hacerle una mamada; el asco me invadió y vomité.
Pero lo que vino después fue lo atroz, le dio una mordida y empezó a comerse sus genitales, el chico alcanzo a dar un grito sordo, antes que le pusieran las manos en la boca.
Quizás sea morboso, pero esto es más de lo acostumbrado, mire para otro lado encendí otro cigarro. Espere un rato.
A estos bastardos siempre pueden actuar y parece que nadie los quiere ver, seguramente el chico no era un santo, pero morir desangrado de esa forma no es un final que me gustaría experimentar.
Meto la mano a mi bolsillo, ahí esta. En otro bolsillo aparece su nombre, Leonardo Carballo Ibáñez. Sonrió mientras reconozco el nombre, era el paco culeao que me saco el parte ayer en la tarde, ¿que le habría pasado? su hedor no era el como el de hoy.
Lo veo salir.
-¿Quieres un cigarro, hombre?- me mira con ojos inyectados en pánico y me tira contra la muralla. Idiota hizo que se me cayera la cajetilla.
-¿De cuando estas acá?-
-Tranquilo amigo, no vengo a juzgarte. Vengo a ofrecerte un trato- en sus ojos desconfía-Vamos relájate y límpiate un poco- meto la mano en la gabardina y me tira al piso, me pega una patada en las costillas, estiro mi mano con un pañuelo y el color blanco lo detiene.
Coge el pañuelo y se limpia la boca.
Caminamos un par de cuadras y me quería devolver el pañuelo y se lo rechacé.
-¿Por qué?- pésima pregunta, su irá parecía estallar-Ya tranquilo, es solo curiosidad. Bien Leonardo, tengo un cliente que esta interesado en tus nuevas actividades, le agradaría que las siguieras cumpliendo. Te promete inmunidad sobre lo que obres, es probable que nadie sepa si quiera que lo hagas- saco del bolsillo el contrato- solo firma con esto y esto será un hecho, tu vida será tranquila-
-¿Nada más?- desconfiando del documento-¿Por qué esta interesado en mí?
-Secreto profesional, pero si no me crees, nada perderás o ¿quieres tener otro asesinato en tus manos esta noche?-
-¡Estoy enfermo!-
-No lo creo, pero no me importa-
-Tengo miedo- se puso a llorar, como si la conciencia le mordiera las entrañas
-Nada de sentimentalismo, te ofrezco salvar tu pellejo, solo firma esto, que ya es tarde y tengo sueño-
-No me entiendes-
-En tu casa tendrás mucho tiempo para pensarlo, lo ¿firmaras?, tengo que visitar a más gente esta noche- nunca he sido bueno blufeando, espere que se lo tragara
-Bu…e…no-
-Perfecto- tome el papel y el lápiz, se lo pase. Estaba tan acongojado que no sintió como el lápiz perforaba su carne para alimentarse de su sangre-Hasta pronto-
Cuando me iba le mire el entrepiernas, realmente me alegre no haber seguido mirando. Estaba completamente manchado con sangre.
Mientras caminaba a casa, busque mi cajetilla… imbecil, entre todo el jaleo se me olvido recoger la cajetilla.
-¿Quieres un cigarro?- miré para al lado, estaba él como siempre con su sonrisa algo macabra y ojos oscuros que parecían que te iba devorar si te descuidabas
-Ah, eres tú, no gracias… aprendí que deberle a ustedes no es el mejor negocio-
-Jajajajajaja- su risa siempre intimidaba -¿Lo tienes?- saque el papel y se lo pase-Tienes el mismo don que tu abuelo-
Se desvaneció en el aire, me sentía como un tonto por rechazarle el cigarro, ya no tenía más que cobrarme.
Tambien es un proyecto para comics, pero no me gusta mi dibujo para esto así que me busco dibujante abnegado...
El único que ha cooperado con esta idea o bueno mostro interes en hacerlo es Ave, esto bien nada... pero este anexo suelo decir lo que pienso y lo que me gustaría obrar.
"Quiero dejar de ser un observador, quiero ser un testigo... donde esta el tribunal"
hasta pronto
Wednesday, March 05, 2008
Tira tu ciego
Aquella mañana toda parecía tan tranquilo, que nunca imagine que aquella tarde se instaurará.
Pero cuando estaba en
Se paró en una esquina, lo tomo de la cintura y lo tiró al frente, el ciego camino evadiendo toda la gente y llegó a su destino feliz. Fue una circunstancia fuera de lo común. Aunque al día siguiente habían dos personas tirando a su ciego.
Creo que fue lo particular del deporte que lo puso en el diario. Explicaba detalladamente, como las personas debían sostener asu ciego y como impulsarlos con la fuerza adecuada para llegar a la otra vereda. Y en menos de un mes, todo Santiago lo estaba practicando.
De pronto la gente se levantó a favor y otra en contra, pero nadie le importo, todo sonaba a lo mismo. Los ciegos estaban felices, porque se podían conocer. De hecho hace dos semanas leí que un hombre encontró a la mujer de su vida cuando habían perdido un duelo contra un niño.
Esto se desarrollo a través de los años, las apuestas que en un principio parecían una mofa a la situación con los años eran más elaboradas que los caballos.
De un momento a otro dejo de ser un ejercicio urbano, se tenían gimnasios y también entrenadores profesionales. Muchos atletas quedaban ciegos en accidentes intencionales para participar en estos circuitos.
Tal fue el crecimiento de esta actividad, que se volvió una atracción turística, en los pack de la gente que venía a esta larga franja de tierra tenía que pasar por el “Paso del ciego”, que era el nombre de la pista de los lugares donde se competía.
Yo francamente no creo que sea la actividad más sana, yo he hablado con unos ciegos algunos se sienten orgullosos y otros tristes. Pero a mí me da igual, son buenas personas y se sienten a gusto.
Pero creo que la gente nunca se puso a pensar en los tuertos, porque hoy en día en Chile, parece que es el reino de los ciegos donde el tuerto es razonable.
Aunque les confieso, que la semana pasada mi primo corredor quedó ciego, así que estamos esperando que el pueda mantener a nuestra familia de videntes buenos para nada.
Friday, February 29, 2008
Repartiendo Cargas
La miré desde la puerta, mientras me cruzaba de brazos. Sobre su escritorio estaban todas las fotos de la familia, algunas tan viejas que eran de cartón.
Sus ojos llenos de lágrimas las repasaban, pensé en decir nada, pero no se me ocurrió nada y tampoco se me tendría que haber ocurrido algo, el silencio es preciso e ideal para esos momentos.
Tomé a mi hermana que se había quedado dormida en el piso y le pregunte a mí hermano que estaba sentado en un sofá al lado de la mesa:
-¿Te vas a la cama o te quedas con la mamá?-
-Me quedaré un rato-
-Entonces acuesto a la niña y bajo- no respondió solo volvió la mirada sobre nuestra madre.
Cuando subía la escalera, veía el mechón rubio de mi hermana cubrirle la mitad del rostro, no pude evitar suspirar y decirme que realmente es muy linda.
Somos tres hermanos, nos llevamos por mucha edad, no puedo negar que me asusta alejarme de ellos. Al final ellos dos, son mi familia. Aunque mi madre tiene complicaciones en su vida, siempre ha tratado de actuar de la mejor forma, pero como todos se equivoca (lo único bueno de ser el mayor, es que pulí el camino para que estos enanos no lo pasen tan mal).
Acosté a
Antes de bajar me senté en la escalera, me puse a pensar que era difícil tratar de ser padre sustituto, sé que no es culpa de mi madre estar sola. Pero tengo 23 años y tengo ya dos hijos a mi lomo, si ella se siente sola, yo me siento mucho más limitado. Me alegaría que crecieran más rápido, pero tampoco los quiero perder de cómo están.
Que es confuso esto, definitivamente mi vida era más fácil cuando todo comprendía absolutos y los matices eran simplemente negaciones.
Volví al comedor, me quede en la puerta nuevamente. Mi madre, como era de costumbre, sucumbió al llanto. Yo solo pude bajar la cara decidirme a comerme el coraje, como siempre lo hago, porque realmente cuando debo decir algo importante nunca lo hago.
-¿Quién es ella?- pregunto mi hermanito
-Soy yo ¿No era linda?- le respondió secándose las lágrimas
-Aún eres linda mamá- yo me quede mirando como a mi madre le cambiaba la expresión, sentí después de mucho el alivio de sentir un compañero.
Uno nunca sabe, pero son grandes y cuando menos te lo esperas dicen las palabras que están a su altura.
Creo que los cuatro desde momentos como esos, crecemos más sanamente.
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Antes que se acabe el 29, que es el día de regalo que se tiene este mes.
Saludos, que esten muy bien
adios
Monday, February 25, 2008
El pequeño gigante
El baño estaba lleno de anti-depresivos, tantas pastillas que siempre trataban de animarlo a vivir un día más.
Más de una vez estuvo en el borde, a pasos o a un gatillo de largarse de todo.
Su soledad era impenetrable y en su pequeño departamento estaba demasiado cerca de él. Cada día que pasaba sin que sonará su teléfono, solo lo deprimían más; la televisión le refregaba en la cara que había gente más linda y perfecta, que tenían derechos de ser amados por ser más bellos (que accidente tan perfecto).
Siempre buscaba compañía pero le quedaba pequeña, tuvo un gato y una noche salió, y ya no volvió; tuvo cactus y una infinidad de bonsáis que le permitían gastar su tiempo siendo de ayuda de alguien.
Era un hombre triste y pequeño, era algo de nada y por eso nadie lo veía. Las personas solemos olvidar lo esencial, no dar la oportunidad de estar en un mundo más grato, del que solemos construir.
Su profesión de dentista le permitía hablar mucho, pero escuchar bien poco. Su terror no fundando al mundo, le dificultaba salir a encontrarse con el mundo.
Los años pasaban y pasaban, nada le dejaban en su retina. Pensaba que si le dejarán recuerdos malos por último, pero nada había.
Así llego un día que comenzó a sentirse algo extraño, era una molestia en su pecho. Fue al médico para salir de dudas.
-Hace una semana que siento el pecho algo estrecho, como si mi corazón chocara contra mis costillas-
-No es nada grave, pero tampoco algo común, parece que esta creciendo eso es todo- el médico se saco los lentes y los limpio-le daré una licencia para que descanse-
-¿Cómo es posible? Tengo 42 años-
-No se preocupe, es cambio de metabolismo, descanse y venga en una semana y veremos como evoluciona-
Aprovechando su tiempo libre, tomó sus bonsáis y cactus y los plantó en un bosque cerca de la ciudad. Sentía que era el momento que ellos estuvieran con los suyos.
Esa tarde cuando volvió a su departamento se sintió una extraña sensación de satisfacción y se quedo dormido en su sofá.
En unas pocas horas su corazón comenzó a crecer, empezó de a poco a hacer un ruido estrepitoso, al principio se sentía como un pequeño aplauso, al día siguiente como un tamborcillo y el día siguiente ya era tan fuerte que tenía a todos sus vecinos pidiéndole que se callara, pero él no despertaba. Curioso que en un edificio tan pequeño, siempre estuvo tan solo. Nadie era capaz de mirarle la cara, tal era el problema de eso que solo el conserje sabía que vivía ahí, así que lo llamaron para que abriera la puerta.
Desde el sofá escuchó la llave como trataba de abrir la cerradura, se levantó de un salto y se echó a correr. Salió por la puerta, mientras cada vez que daba un paso sentía como iba creciendo, como su ropa se iba volviendo tiras. Un extraño pelaje le cubría el cuerpo. Aunque lo notó no lo cuestiono. Siguió corriendo y de pronto las voces humanas se volvieron una especie de rugido in entendible para sus oídos.
Aún así no se detuvo, cuando llego a su bosque cayó rendido sobre un montón de hojas.
Despertó tres días después sin recordar casi nada de su vida humana, como si nada le fuera lo suficientemente importante para retenerlo. Esa vida no le era suya, así que la abandono en las marcas que dejo grabadas en el sofá.
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Entrada número cien.
Cuento que se me ocurrió en un tiempo muy remoto, lo volví a escribir, porque perdí el original... así como pierdes eso, terminas perdiendo tantos originales que ni nos damos cuenta cuando estamos reescribiendo para identificarnos...
Hasta pronto
Saturday, February 16, 2008
Manchas de humedad
Se que sus manos se cruzaron y su rostro dejo su expresión meditabunda. Él la tomo como solía hacerlo; por un momento el tiempo se volvió un collage de situación reales y ficticias.
Se besaron y olvidaron todo los demás, cayeron por el cuello uno del otro. Se reían de sí mismos, como niños chicos que estuvieran descubriéndose. Callaron, contemplaron la belleza mutua que habían creado, se dijeron “nada” en un beso y otro les abrió locaciones que estuvieron encadenadas a prohibiciones auto-impuestas.
Es un gimoteo de en un abrazo desgarrado, como matan la noche.
En la mañana se miran, finalmente dicen:
-¿Qué hicimos?- dice él abrazando sus piernas
-Nada malo- le responde, mientras acaricia su espalda velluda
-¿Pero que haremos ahora?-
-Nada. Quizás sea lo mejor, eso hemos hecho estos años-
-¿Qué le diré a mi señora? ¡PEOR! ¿Qué le diré a mis hijos?- casi se partía en llanto
-¿Qué tendré que decirle a los nuestros?-suspiro, mientras se tomaba el cabello- ya estamos viejos para esto José-
-Es que Isabel no entiendes, me gusto-
-A mí también y no por eso estoy haciendo melodrama-
-¿Y tu marido que dirá?- hundió su cabeza en sus piernas-¿Por qué lo volvimos hacer?-
-No tengo todas las respuestas, para serte franca, no tengo ninguna- se levantó de la cama, abrió la cortina. Tomó el cuadro de su segunda boda y lo volvió a colgar en la muralla, le dio un beso al retrato de su marido.
-Todo menos eso… no seas hipócrita mujer-
-Es amor, perfectamente emulado, pero amor al final-
-¿Eso nos paso?- José se tendió en la cama y miro el techo -¿Esa mancha de humedad hace cuanto esta?-
-¿Eso nos paso? Por favor, Pepe. No te pongas idiota… la mancha esta desde no sé cuando-
-La última vez que estuve aquí no estaba-
-Nada está como lo estuvo y lo sabes-
-Tú ¿crees que nos humedecimos?-
-Imbecil-
Ella se fue al baño, él miraba concentrado la variedad de verdes y ondas irregulares de la humedad. Pensaba, seguramente, en realidad que es cierto, para que le hacia esas preguntas a Isabel, era masoquista o algún tipo enfermo, sabía perfectamente la razón porque las cosas no seguían igual. Sí te vas con la secretaria y tienes otra familia; luego abandonas a tu primera mujer con tres hijos, pero lo haces cuando estas seguro que un amigo tuyo (por nobleza incomprendida) los mantendrá, es obvio que te odien.
El pensaba que era como la humedad e Isabel como el techo, los niños como la tonalidad de verdes y matices. Las ondas son como… como… las circunstancias que lo tienen ahí. Eran ondas, pero que forma más irregular de esas ondas, parecían un árbol y mientras armaba figuras, se repetía que le encantaría ser tan simple y complejo como esa manchita.
Se levantó y se puso los pantalones, vio la hora en su reloj… 11am… no es tan tarde, pensó.
Se terminó de vestir y tomó una decisión.
Se despidió de Isabel a través de la cortina, donde la vio hincada, quizás lloraba. A él nunca le importaba.
El sábado, el día que iba a ver a sus hijos. Una semana después. Apareció con un tarro de pintura azul.
Como era de costumbre, Francisco (el actual marido de Isabel) iba a tomar algo con sus amigos para evitar problemas.
José saludo a los niños y les pidió su ayuda, para hacer algo entretenido.
Subieron al segundo piso, José le tomo una foto a la mancha de humedad y luego raspo parte de la pintura y la guardo.
Luego el resto de la tarde pintaron el techo del dormitorio, quedo precioso, hasta hicieron algunas nubecitas. Realmente parecía un pequeño cielo.
Los niños dijeron sorpresa a su madre, ella sonrió vagamente. José se acercó y le dijo muy despacio al oido “Si en la tierra no podemos estar, en cielo estaremos”.
Esos tres niños por una tarde volvieron a tener una familia, sin intrusos invadiendo roles.
Han pasado unos 41 años. Ese día fue crucial para todos, los niños probaron ser una familia por última vez, la diferencia de edad era grande, eso los separo entre ellos. Su madre, con el tiempo empezó a enloquecer por promesas de amor que nunca se cumplieron.
José, el pobre José. El nunca se atrevió a quedarse con la mujer que amó. Huyó de sí mismo, tanto tiempo que se quedo solo en su oficina, coleccionando manchas de humedad, buscando una que lo hiciera sentir tan satisfecho, como aquella mañana en la cama de Isabel.
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Ya, ya... reconosco soy medio mamon... pero será
La congestión paso, así que feliz.
"obrar bien, no siempre significa obrar con sabiduría"
Hasta pronto
Thursday, February 14, 2008
Soy un pésimo escritor
-No entiendes el punto, es que escribes mal-
-He visto peores que yo; aún así le han permitido publicar-
-Pero…- pensó por un momento, dijo en tono complaciente- solo publicaron mierda, vendieron, pero vendieron mierda. Yo te quiero evitar el bochorno ¿o quieres publicar mierda?-
-No, ¡YO NO ESCRIBO MIERDA!- tomé un trago de cerveza al seco- YO SIEMPRE ESCRITO DE MÍ, NO SOY UNA MIERDA-
-No te exasperes- llenó mi vaso con su cerveza- solo trato que no te lleves un mal rato-
Esa conversación paso hace más de una semana, desde entonces no he podido escribir nada nuevo.
Estuve en distintos lugares, robando y plagiando historias. Pero la gente parece que todos viven o quieren vivir la misma mierda. Enamorarse sin esfuerzo; Encontrar la felicidad en la calle; Ser más bello de la nada; Acostarse con mil mujeres o acostarse con un Dios griego; siempre y en cada momento banalidades.
¿Cómo que soy el único idiota que le interesa llorar o creer en personas que ya no están?
Recuerdo que cuando comencé a escribir tenía 5 años, escribí pura mierda, pero era mi mierda. Los años pasaron y los viejos perros me orinaron tantas veces, que me anime a escribir como ellos; sin ser ellos, siempre siendo yo.
Aunque las últimas cosas que me determinaron en este mal arte (gracias a Dios pensé que tenía que comer, si solo dependiera de esto no habría comido hace días) la primera fue, como a muchos, la primera vez que me enamoré aunque tengo presente su nombre, ella no era la relevante, era la emoción y me hacía tiritar entero; la segunda fue la mujer más degenerada que me he enfrentado, me asesino y desde entonces tengo la personalidad de mi asesina; la tercera fue la vez lloré al leer unos cuentos latinoamericanos.
Desde la fecha han pasado más de 20 años, seguramente, aún no lo hago bien. No he dejado que me límite el hecho de no poder escribirle a todos (como lo anhelo).
Pero soy feliz escribiendo de las cosas que me importan, que me hacen sentir algo.
Amigo mió, te propongo un ejercicio, trata de pensar un momento de tu vida que no hayas sentido nada, absolutamente nada. Esa desesperación de estar vivo, pero encerrado, enterrado en tus carnes. Ahora cortarte el brazo.
Ahora bien, si lograste una emulación perfecta, pudiste cortarte el brazo y no sentir nada. Pero si sentiste, es muy probable que no estés ni cerca de ese punto de mierda que te lleva al caos absoluto (creo, que es el único absoluto que manejo).
Yo tuve esa experiencia una vez, fue reveladora. En ese punto de mi vida, que corría sabiendo que mis músculos me ardían, pero no los sentía. Comprendí que lo mejor de la vida no es la mierda perfecta; es tener la oportunidad de probar un poco de todo.
En el gusto esta la variedad, decía mi tío abuelo, viejo de mierda cuanto probó, hasta que murió atragantado. Se que era muy chico y lloré en su funeral, pero ahora pienso que en realidad que es una buena forma de morir; con la boca llena de placer.
Quizás nunca sea un clásico, tal vez nunca sea denominado como el de algún grupo.
Solo me conformo que si no es él, otro me publicara… como otro escribirá algo similar.
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tengo congestión y estornudo mucho... odio ser alergico a estos días
adiosh
grax por leer
Thursday, January 31, 2008
El riesgo del cortejo
Era por el verano del 97, cuando sucedió por primera vez.
-Háblale- le dijo su amigo
-no, me da vergüenza- bajo la mirada
-pero no pierdes nada-
-creo que tienes razón- miró a la niña que tenía el cabello semi rizado y de un rojizo cobre. Se acercó medio tiriton y le dijo:
-h…o…la- ella lo miró de reojo, pero en ese momento su amigo salto y lo tacleo, justo donde estaba parado David cayó un piano. La chica se echó a correr.
Ambos amigos asumieron que fue solo mala suerte, pero David temeroso, no se acercó a nadie durante un tiempo.
Si es bastante extraño que aparezca un piano a la mitad de un parque.
Así paso un año, se había tratado de acercar a un par de chicas, una vez le cayó un macetero y termino con 6 puntos en su cabeza. La segunda vez lo arrollo un sofá.
Aunque se lo seguía negando, se decía “mala suerte” “coincidencias” “debo estar por ganarme la lotería”.
Así que durante el año 98 se dedico averiguar que era lo que tenía, porque siempre perdía en el intento de hablarle alguien, a lo largo de ese año termino 4 veces en la UTI y en la misma UTI casi se muere por tratar de hablar con la enfermera.
Pero seguía con su incógnita, fuera de la cicatrices no había conseguido avanzar. Aunque era una situación cotidiana, no se acostumbraba a ser maltratado con tanta frecuencia.
Si al principio necesitaba hablar con alguien, al final bastaba que lo pensara para que fuera disparado por algún objeto que se impactaba contra su cabeza.
Creía que era porque intimidaba a la gente, con los años su rostro había recibido algunos cambios, tenía una expresión más ruda y una nariz en forma de papa, de seguro que no perdía todo el encanto pero ya no conservaba su belleza casi andrógena.
Por allá en 2004, cuando ya tenía como 21 años, sufrió la humillación más grande de su vida, ya que por razones naturales y de necesidad llego a una señorita de la vida, quizás la falta preámbulo retardo el efecto esperado, mientras se iba entre las piernas fatales de una mujer cuarentona, no se sabe como, pero el velador le golpeó las costillas y lo tiró por la ventana a la calle.
Volvió a la UTI, con un par de costillas menos, pero nada era más vergonzoso como terminó en esa cama
Así siguieron pasando los años, hasta que un día, hace un par de semanas, una chica se le acercó hablar, pero el no quería responderle, estaba en un tren, así asumía que no sobreviviría un porrazo desde ahí. Pero paso un rato y ella seguía tratando de obtener una conversación.
Así que cedió y cuando iba decir algo, a la chica le cayó un escritorio encima.
David, quedo impactado por un segundo, pero luego dijo:
-Holas- pero nada lo golpeó, así que habló durante horas, se bajo del tren --riéndose-- esperando que se volviera repetir algo así.
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cuento que nació de una caminata con Ave, pero no pensamos bien el final, pero me gusto la idea
asi que bien
hasta pronto
Saturday, January 12, 2008
El relato de Drosophila melanogaster
El silencio de ambos era envolvente, al parecer absorbían el ruido. Aquellas miradas cruzadas quedaban inertes por fracciones de segundo, donde quizás pensaban cosas similares.
Cierto, que ninguno de los dos se atrevía a decir palabra alguna. Pero quién los culpa, yo por lo menos no, entiendo muy bien lo que se siente estar mirando alguien y deseando que esa persona te mire y se pregunté que haces ahí con la inevitable cara de perplejo.
Avanzaba el tiempo, a vista y paciencia de sus amigos que seguían quietos, petrificados. El amor es como una bala, no mejor un escopetazo o algo más potente, desbarata ideas y estrategias. Se come hasta las palabras, no puedes evitar hacer la pregunta ¿Qué mierda me esta pasando?, como si tuviera una respuesta clara.
Alguien se paro del sofá le subió el volumen al equipo, pero nadie se atrevió a moverse ni un centímetro. Todos respiraban ese aire espeso, que provocaba el calor de dos cuerpos al descubrir su elemento opuesto.
El más atrevido y quizás el más insensible, se acerco a él y le dio dos vasos y le dijo que se animara. Se tomó el suyo al seco y se levanto, trato de caminar lo más normal que podía, aún así era gracioso, parecía un robot con poco aceite.
Entregó el vaso, a ella le tiritaron las manos y bajo la mirada. En el vaso, un destello de magia, vio vidas pasadas, presentes y futuras. No entendía que le paso, aunque sabía que lo conocía más allá de una vida y ahora lo volvía descubrir. Tal vez él sintió algo similar; yo pienso que no existe un destino o eventos preevaluados por algún señor de barba o fuerza cósmica que se dedique a hilar tan fino, pero sí creo que las situaciones se buscan en sí, como si tuvieran vida propia, se abrazan a sus elementos y los reúnen para vivir otro instante si quiera.
La fiesta tomo su cauce, la música volvió a sonar y las personas volvieron a popular en libertad, reuniéndose con deseos y entre patanes se entienden.
Pero esos dos, eran preciosos, no pronunciaron palabra alguna y solo se sonreían coquetonamente.
Eso es lo que hace a los hombres ser hombres, el fascinante juego de posibilidades, se dan la mano y sucede.
Uno que solo ve y mi especie no entiende, tenemos un par de días de vida, lo gastan revolcándose en basura. Quizás tuve la mala suerte de pensar, aunque una pequeña mosca quieta en el vacío, no molesta a nadie.
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Recuperando la coherencia, solo tenía ganas de vomitar eso, no soy muy amigo de estas ideas. Pero creo que es un linda historia, narrado por esa de los ojos rojos.
"De mis pulmones el humo negro, en mi interior vida creciendo. Así trabajan mis costillas para tenerte cerca y hacerte mia"
Adiosh
Friday, January 11, 2008
El reflejo de la araña
Se sentó en su sofá con la ventana abierta y fumando un cigarro, no podía sacarse la idea de la cabeza que lo estaban siguiendo.
Todo partió cuando salió de la oficina y una mujer de un escote muy pronunciado lo quedó mirando. Empezó a caminar a cualquier lado, para tomar un taxi o sentarse a tomarse un respiro.
No todos los días tiene uno tan agitado, hoy sobre todo tenía que ser perfecto.
Pero en la segunda esquina que doblo, había un niño pequeño que lo miraba con sus enormes ojos negros. No parecía ser un niño de la calle muy blanco y de buena ropa, exceptuando que no llevaba zapatos.
Se lo quedo mirando por un instante, siguió caminando, pero sentía algo pesado en la espalda, algo sofocante. Volvió la mirada estaba el niño caminando detrás de él. Abrazo su maletín corrió a la avenida, tomo el primer taxi que vio.
Le dijo al taxista que lo llevará a bellavista, necesitaba un buen trago.
Al rato estaba tomando un Ron añejo, algo fuera de lo normal para quien acostumbra beber cervezas con pocas monedas. Bajo la mitad de la botella y se sintió más relajado, parecía que el alcohol le infundía valor y nuevos valores, justificando lo que había hecho.
Entre una borrachera y delirio de locura, comenzó a murmurar:
-Se lo merecía… era mió por derecho-
-¿Señor?- le dijo el mesero
-Mió mió-
-Señor, creo que lo mejor se vaya para su casa- el mesero hizo un gesto con la mano vinieron unos hombres y lo tomaron, se lo llevaron a la puerta. Pero antes de salir se soltó y les dijo que iría al baño.
Cuando se lavó las manos y la cara, se compuso un poco. Se quedó mirando el reflejo de su envejecida cara, ya no guardaba ningún rasgo de cuando tenía veinte algo, su rostro duro y de expresión casi sombría. Cuando se estaba retirando del baño, vio en el reflejo del espejo un niño, se volteó de un salto, se acercó a ver si era cierto o solo una idea loca, nada y sintió un alivio. Volvió a mojarse la cara, miró el espejo y vio enorme araña, pero se fue sin reparar en el detalle que era parte del reflejo.
Cuando el cigarro acabo, se levantó a cerrar la ventana. Santiago era precioso a esa altura, parecía una maqueta.
Ya estaba más tranquilo, menos preocupado ya nadie lo podría incriminar, por lo menos eso creía.
Cerró la ventana y en el reflejo del vidrio volvió a ver el niño, se dio vuelta muy despacio (deseando que solo fuera alguna jugarreta de su cabeza), no había nada. Aunque su corazón se apretó el dolor en el brazo se hizo insoportable, se recostó contra el ventanal.
El dolor era insoportable, empezó a escuchar un murmullo, que le dijo “es tuyo, por derecho, es tuyo”, alzó la mirada. En el techo había una gigantesca araña, el dolor del pecho se hizo más intenso, se levantó pero cayó de espaldas, alguien había abierto la ventana y mientras la araña se acercaba miró nuevamente el reflejo del niño en el vidrio.
Se apoyó en el barandal y se puso de pie, miró el vacío de los quince pisos para abajo y la araña que se acercaba lentamente. Y decidió.
En otro lado de santiago sonaba un teléfono:
-Buenas noches-
-Buenas, ¿Quién es?-
-Señora, disculpe la hora, pero tengo que informarle sobre el deceso de Cristian Rodríguez – se escuchó un silencio sepulcral por el teléfono- aunque no se preocupe, cada uno tiene lo que es suyo-
-¿Pero cómo? ¿Quién es usted?-
-No se preocupé, déle gracias a su hijo, el hilo todo. La llamarán pronto y le dirán todo lo que quiere saber y lo que saben. Lo otro lo digo yo, su hermano tenía un secreto, que involucraba mucho dinero y alguien quiso arrebatar el secreto, pero no pudo aguantar el preció-
Se cortó la llamada, la mujer quedó llorando en un extremó, al otro un hombre sonreía y miraba sus zapatos nuevos.
Bueno, cuento por sueño de anoche... la fiebre me hace delirar... de hecho soñé tb que estaba en un supermercado comprando con alguien y estaba abrazado de forma melosa... cosa que fue más aterradora que la propia araña.
Esto de estar resfriado en verano es horrible, los reportajes de verano apestan... tanta mina rica tendida en la playa y uno aca en casa, sin poder comer casi nada... snif snif
"De la muerte nace la vida, para entender el todo en su complejo infinito"
Adiosh
Friday, January 04, 2008
Sin entelequias a las cuales recurrir
Si recordara todas mis mañanas, creo que ninguna tendría el valor suficiente como para compensar esas donde apareciste entre un sueño y el olvido. Sé que me he vuelto un idiota empedernido, con los años más tiendo a olvidar que a retener, no guardo con cariño muchos de nuestros momentos.
La soledad me enseñó que nada es mió por derecho, sino que lo que me corresponde es lo que cree, cada palabra que consagre en ti o en todos, eso me pertenece, el recuerdo y la necesidad de constituirme como uno más sobre y en esta rueda.
Pero finalmente el tiempo avanza, definitivamente no vuelve (aunque eso quisiéramos), sigo sobre este camino observando cada construcción ajena, anhelando un poco de idilio, no soy tan soñador para que lo inmensurable se vuelva lo mió, por el contrario soy un tipo muy limitado, encerrado dentro de un corazón o peor aun encadenado a mi naturaleza, nunca fui bueno para decir adiós, sé que por eso perdí el despido y tal vez la oportunidad de ascender con gloria. Sigo siendo un viejo zorro, que deseaba ser un lobo.
Estas divagaciones son tan confusas como mis ideas, pero aun peor son declaraciones de un yo completamente desconocido para mí. Alguien que apacigua mis fuerzas con un suspiro y me da la mano para seguir sin si quiera sonreír.
Pero a pesar de mi ignorancia y mis limitaciones, adoro mi forma de ser, no porque sea mejor que otros, es porque de esta forma avanzo y crezco. He destruido más de una vez todos mis limites, llegue donde nadie creía que iba a llegar, manipule la fuerza coercitiva y no fui la bestia que debía ser.
Sino acá estoy esperando seguir, pero ahora, solo necesito que sepas, que hay que me duele, que no quiero que sepas más. Sé que es estupido, pero tu recuerdo me consuela…
… no es intimidarte, es darte lo que es tuyo, un poco de valor… ese del que brindaste.
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El texto llevaba un tiempo en mi carpeta de textos elaborados, bueno era el momento.
"No son tus ojos lo que me vuelven locos, sino son lo que contienen lo que me deja sin voz cuando los veo"
Hasta pronto